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Sueño

La arena del Forjador dibujó una a una las piedras de aquella calle, en una ciudad cualquiera, sus aceras y los puestos a ambos lados donde se vendían legumbres, frutas o especias. Y a la multitud con la que se cruzaban, al caminar con paso tranquilo agarrados de la mano. También su boca, la cual cinceló con loable dedicación. Sin embargo nada comparable a sus besos, culpables y cómplices de esa sensación tan provocadora al hacer algo prohibido.
Más allá de su reino la sangre bramaba con denuedo, la ignoraba como si no se tratara más que de una simple voz etérea en la buhardilla de sus pensamientos. Tan fatuo como para considerarse capaz de doblegar a su voluntad esos tambores.

Una luna más tarde, la arena bosquejó el olvido. Un lienzo de acuarela diluido con la primera luz.
Desoía el atabal de su sangre, ignoraba la zozobra que lo devoraba por dentro. Consideraba ambas sacrificio suficiente.





No pasó un heptacordo y sombreó a carboncillo un pijama azul de color apagado. Un abrazo cálido, y su rostro enterrado entre sus manos.
Ahí comprendió lo inútil que había sido no darle nombre. O arrebatárselo si lo pensaba. Y como un muro que ha contenido el agua demasiado tiempo se rompió en mil pedazos, desbordado por la rabia de veintiocho lágrimas de fuego.

Y la sueña de nuevo. Dormidos, abrazado a ella, acariciando su piel desnuda.
Ya en su ausencia. Con la sangre en una balsa, salpicada por las mismas lágrimas y el mismo fuego. Tras haberla apartado. Asomado a la memoria de un camino de tinieblas casi sin transitar por donde quiso ir hasta ella.



Y luego se desmoronó en su mano.
Sólo era polvo...
Arena...
Una arena brillante, multicolor, que cayó con el viento helado del fin del mundo.


-Un juego de ti, capítulo V-

A piano

Cada noche despierta en un cuarto oscuro. Su universo se resume en esas venas de piedra, a una forma olvidada en el vacío de esa eternidad sin espejos.

Sobre uno de los muros ha dibujado, con tiza, un piano. Y a la luz del caolín alarga sus pequeños dedos tocando cada una de las teclas, imaginando un sonido con el que su garganta apenas se atreve. Las notas escapan flotando en el aire. No sabe si en su letra silenciosa hay alegría o hay tristeza, porque con el tiempo las confunde. Y sin embargo toca. Cierra los ojos y se imagina que la oscuridad donde vive se ilumina con las llamas de una hoguera, y hacia ella vuelan docenas de caballitos del diablo anhelando purificar sus almas. Observa sus crines negras como la noche, sus alas de libélula y las bocas rebosantes de espuma desapareciendo entre las lenguas de fuego. Se los imagina como la prueba intangible de su misma existencia.

Sonríe de medio lado. Ya la oye. Como la nieve cayendo sobre el asfalto o la yema de un dedo deslizándose suavemente por su nuca. Piensa que si se deslizara por su voz como por un tobogán de cadencias podría agarrarla. Y uno se pregunta si, como cualquier niño, la desharía entre sus manos buscando el origen de su sonido, su tacto inconcluso.



Con la novena, llora.
No lo contiene. Se sienta y se apoya contra el muro. Las notas continúan su danza del fuego eterno. Se abraza las rodillas y observa un punto inexistente en la oscuridad.
Ya no sabe si dibujar más criaturas. Si dibujar a los próceres del cielo o las entrañas nobles de los cuervos. No sabe si era uno de los hijos de Dédalo o uno de los lobos del Padre. O una mancha sin más en la vasta niebla. Sin embargo, y aun con todo, sonríe. Entierra el rostro y ríe.

No sabe lo que era, porque como Bastian olvidó su nombre cuando todo lo anegó. Sí sabe que quiere sublimar, convertirse en un verso inmortal. Uno cualquiera, hasta el de un mal escritor. Y ríe más aún. Ríe hasta que su corazón desconoce la razón, hasta que tristeza y alegría copulan en la vesania de sí mismas. Se pone en pie de un salto y baila. Baila sin parar, baila sobre la sangre de sus pies descalzos. Baila porque su memoria le trajo el recuerdo de unos versos de Rimbaud:

'J'ai tendu des cordes de clocher à clocher; des guirlandes de fenêtre à fenêtre; des chaînes d'or d'étoile à étoile, et je danse'.


Inva-Mula Tchako

Il dolce suono mi colpì di sua voce!
Ah, quella voce m'è qui nel cor discesa!
Edgardo! Io ti son resa!
Edgardo, oh Edgardo mio!
Sì, ti son resa!
Fuggita io son da tuoi nemici
Un gelo mi serpeggia nel sen!
Trema ogni fibra!
Vacilla il piè!
Preso la fonte meco t'assidi alquanto!



Fragmento de Escena de la locura, Lucía di Lammermoor, Gaetano Donizetti (1835)


Sobrepasa los 7.000 Hz, tirana invisible. No es más que un cuerpo vibrando (cuerdas vocales), un soporte que la transmite (laringe) y una caja de resonancia que amplifica las vibraciones (pulmones), sin embargo la intensidad no sabe de física. Más acertadas son las palabras de Ovidio: 'Siento vibrar tu voz en cada ruido del mundo'. Como si el alma humana hubiera nacido en Albania.


Moulin Rouge


Le vortex bohème de Montmartre à Paris
(avec Toulouse-Lautrec, la Goulue, Valentin le desossé, Jane Avril et plus)

Goethe

Las últimas palabras de Goethe: '¡Más luz!'. Desde que salimos del primitivo barro ese ha sido nuestro constante grito: ¡más luz! Luz del sol, de antorcha, de vela, de neón, incandescentes, luces que erradican la oscuridad de nuestras cavernas, que iluminan nuestras carreteras, los interiores de nuestras neveras. Grandes luces para los juegos nocturnos del campo de batalla, pequeñas bombillas para esos libros que leemos debajo de las sábanas cuando deberíamos estar dormidos. La luz es algo más que vatios y velas, la luz es una metáfora:


'Tu palabra es una lámpara bajo mis pies. Ira, ira contra la muerte de la luz. Guía, brillante luz a través de la oscuridad circundante, ¡guíame tú para seguir! La noche es oscura y estoy lejos de casa. ¡Guíame tú para seguir! Despierta y brilla porque tu luz está aquí.'

La luz es conocimiento. La luz es vida. La luz es luz.

-Chris Stevens-


Lettres de la parisien bohème

Tu es mon ami, mon amant, beaucoup plus.
Tu es là dans les bonnes ou les mauvaises temps. Quand je t'attriste par mon abandon passager.
Il veuille te remercier par assez, pour toujours.
Mais saches que je t'aime tant, au plus profond de mon coeur.
Je m'excuse devant toi, pour mes absences prolongées... mon amour, mon enfan, tu fais partie de moi.



Baisers nous tier

Ancho de vía

¿Por qué el ancho de vía de los ferrocarriles en Estados Unidos es de 4 pies y 8,5 pulgadas?
Es un número bastante extraño.

¿Por qué una anchura tan particular?
Bien. No es más que una encadenación de ideas.
Porque así es como los hacen en Gran Bretaña, y las vías americanas las construyeron ingleses expatriados. Por tanto los primeros ferrocarriles los construyeron los mismos que habían construido los antiguos tranvías, y usaban las mismas plantillas y herramientas que usaron para construir carruajes. La anchura tan particular era el espacio entre ruedas. Si hubieran usado cualquier otra anchura se hubieran roto en algún viejo camino inglés, ya que es la distancia que hay entre las roderas. La cuestión, por tanto, es averiguar quién construyó aquellos viejos caminos con roderas.

Las primeras carreteras de larga distancia en Europa (y Gran Bretaña) fueron construidas por el Imperio Romano para sus legiones, y han sido usadas siempre hasta la actualidad. Los carros de guerra de las legiones romanas formaron las roderas iniciales, que cualquier otro constructor imitaba por miedo a destrozar las ruedas de sus carruajes. Ya que los carros de guerra fueron hechos por (o para) el Imperio Romano, eran todos iguales en cuanto a espacio entre ruedas.
El ancho de vía standard en USA de 4 pies y 8,5 pulgadas deriva de la proporción original creada para un carro de guerra romano.

Y, no cabe duda, los carros de guerra romanos se hicieron con el ancho exacto para alinear en orden los traseros de dos caballos.
Con lo que he ahí la respuesta a la pregunta original.


Y otra vuelta de tuerca.
Cuando una lanzadera espacial está en su rampa de lanzamiento, hay dos grandes cohetes unidos a los lados del principal tanque de combustible. Son los llamados SRB (Solid Rocket Boosters), y son construidos por Thiokol en su factoría de Utah.
Los ingenieros que los diseñaron hubieran querido hacerlos algo más anchos, sin embargo los SRB son enviados por tren desde la fábrica hasta el lugar de lanzamiento. La línea férrea pasa por un túnel en las montañas, y los SRB han de caber a través del túnel, el cual es ligeramente más ancho que el propio ancho de la vía, la cual es aproximadamente del ancho de un carro de guerra romano.

Por lo tanto, el diseño de los cohetes impulsores del más avanzado sistema de transporte del mundo fue determinado hace dos mil años por el ancho del culo de un caballo.

Non omnis moriar



Caducó. Hace cuatro años.
Es lo primero que hace un lotek cuando abandona a los orgánicos.
Desvío la tarjeta ID con la mano y ladeo la cabeza, apoyado en un lateral de la cama.
La luz atraviesa el dormitorio en un arco ascendente, con una delgada línea de lino estático. Mil motitas de polvo juguetean en el aire. Ambar apagado que entra y se desvanece lentamente. El cielo está tan cubierto por nubes oscuras que la luz casi no lo atraviesa. Hace tiempo, en el mundo antiguo, la atmósfera era azul. Los orgánicos no hablaban Init, el idioma global nacido del francés, inglés y alemán hace casi doscientos años. La web no era la Matriarca. No creían en la nanotecnología, y tampoco en las posibilidades de la genética. Los llamaban luditas. Acariciaron las últimas briznas de hierba con vida.
Ya no abro su banco de datos.

No soy un lotek.
La punzada del hombro hace su aparición al incorporarme. Acaricio la carne artificial sobre la clavícula de kevlar, a la altura de la conexión nerviosa. Zumba ligeramente. Los bio-galenos localizaron el problema: al parecer los nervios tratan de hidrogenizar el compuesto, o una cosa parecida. Era la razón científica que dieron para satisfacer su curiosidad sobre el origen del malestar. Como averiguar dónde está el fuego, y no apagarlo.

No padezco Temblor Negro. Ha sido una noche larga, al cerrar los ojos en sueños he caído a un agujero. Caía siempre. Si agacho la cabeza y los cierro noto de nuevo cómo cada partícula binaria traza un círculo sobre mi, y otro, y otro más. Reiteración de órdenes. Doblo el brazo hasta estar tumbado sobre la cama. Alargo la mano y tomo la entrada, la conecto a la salida implantada en mi nuca.

He nacido en la era de la Creación orgánica. La Matriarca crea el número. Hay otros antes. Y no para de añadir nuevos. Guardo silencio, abstraído en la palidez muerta de la luz y las motitas de polvo. La Matriarca pregunta: 'Saidai accueil ¿Nom de Leben?'. Noto el abandono. Aprieto los dientes, pero no cierro los ojos. Pregunto al vacío y en silencio quién soy. No hay respuesta. Y pregunta de nuevo: '¿Nom de Leben?'. Contesto, casi tan frío:

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La magia



La poción casi ha acabado. Un abrasador armazón de llamas baila sobre la leña.

'Había absorbido las palabras arcanas, la armonía del compás en cada sílaba. Las amplias mangas de su túnica ondeaban con el viento, al tiempo que la magia brotaba como agua clara a través de las runas grabadas a fuego y plata en la yema de sus dedos. No había nada que distrajera su atención.

Sin embargo el veneno sangraba por sus labios, cautivándolo. Su tálamo había caído bajo una tiranía maldita, y ya no era capaz de doblegar la Umbra. Abrió su viejo grimorio y pasó con atroz agonía las hojas.
Nunca encontró un hechizo contra sus ojos de sándalo.

Las lunas han salido para alumbrar la carcomida corteza de un bosque de ceniza, sayo para la azada. Lugar por donde han de pasar los muertos caminando hasta Caronte, con dos monedas: con una pagan para cruzar al otro lado, y lanzan a sus lúgubres aguas la otra donde grabaron tu nombre.


La amargura del laurel

Bajo la nieve


Hace frío. En cambio la carne y los huesos arden. Cada gota de sangre resuena, mortal como la vida misma, y sin embargo trae la eternidad bajo el brazo. Los lamentos suenan ya en el pasado como las viejas cuerdas de un erfu. Despiertan a la noche, y nadie oye.
¿Lo has oído bien?

La nieve cae y cae, tapa la tierra. Y guarda bajo mil candados su nuevo renacer. Viaja al mundo donde Sueño nos toma con ambas manos. Cierra los ojos, y los abre.

Hay un hogar de hierba verde.


Yule


Llamadla con cualquier nombre.

Adorad a Hropt o a Dagda, a Wsir o su hijo, Allah, al náhuatl Huitzilopochtli, al hindú o a la diosa Mithra, a la mitad de Ormuzd y Ahrimán, al Nîlakantha Shiva, Atune o Tammuz, Khrisna y Buddha, o los Yaoyorozu-nokami.

Hay una cosa que nunca ha cambiado para los viejos pueblos de la tierra: el baile del solsticio invernal, cuando la oscuridad es más larga que la luz y la naturaleza es ya enterrada para renacer de nuevo en su eterno círculo de vida y muerte.


The Sandman


'Mi reino es mucho más terrible que el tuyo, hermana Muerte'

Proyecto Mayhem

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...el conejito quería que quemara cosas...
Ad urbe condita, París

XXXII

Teoría de la verdadera civilización. No está en el gas, ni en el vapor, ni en las mesas giratorias. Está en la disminución de las huellas del pecado original.
Pueblos nómadas, pastores, cazadores, agrícolas e incluso antropófagos, pueden ser todos superiores a nuestras razas de Occidente, por la energía y la dignidad personal. Es posible que estas razas sean destruidas.
Teocracia y comunismo.


'Mi corazón al desnudo', Baudelaire.

Fábula de los gatos


Un gato negro compartía tejado con uno blanco.

El gato negro, hecho una bola, observaba en silencio cómo el gato blanco corría sin parar en círculos sobre sí mismo, tratando sin desaliento de atrapar su cola. Tras un buen rato abstraído en la tarea de su compañero, el gato negro le preguntó al blanco qué era lo que estaba haciendo. El gato blanco hizo una corta pausa antes de continuar su carrera, y respondió:
'¡He descubierto que la felicidad está en mi cola, y corro tras ella para atraparla!'

'Qué casualidad', contestó el gato negro tras unos segundos.
'También yo he descubierto que la felicidad está en mi cola. Por eso hago siempre lo que quiero, y ella va detrás de mí todo el tiempo'


Historia et veritas

'El presidente Washington nos informa que quiere comprar nuestras tierras, pero ¿cómo se puede comprar o vender el cielo, la tierra...? El suelo no es propiedad del hombre, el hombre es propiedad de la tierra. Todo va relacionado, igual que la sangre que nos une a todos. El hombre no tejió la telaraña de la vida, simplemente es uno de los hilos de ella. Lo que le haga a la telaraña se lo hace a sí mismo'.

Cita del jefe Seattle, con fecha de 1852


Ya hace tiempo que alcanzamos la práctica platónica. No obtuvimos otra cosa a cambio que la supremacía de los necios. La aceptamos con placer y la violamos con miedo. He paseado por las tumbas de los muertos y he oído a Oscar Wilde, ha dicho que no aprenda la virtud de los depravados.

Manifiesto

Necesito follar porque me parece el único acto sensato de protesta en este asqueroso mundo. Necesito follar porque es la única forma que existe de establecer una comunicación sensorial completa con el mundo. Necesito follar, porque el cuerpo no obtiene placer de otra forma más que a través del sexo.

Porque el cuerpo necesita caricias, necesita sentir otra piel próxima. Mi cuerpo lo necesita. Necesita cualquier cuerpo, pero puestos a elegir, prefiero el imponderable cuerpo de A.. Necesito follar porque es la única verdad de este mundo asqueroso dominado por una moral repugnante que no considera obscena la última película de Mel Gibson en la que sólo hay sufrimiento y dolor, y sí considera obsceno ver cómo Linda Lovelace se traga la inmensa polla de Harry Reems. Necesito follar, porque el sexo es amor.

Necesito follar, porque la vida se acaba, el tiempo se nos agota y no hemos hecho nada significativo por nadie, ni siquiera por nosotros mismos. Me gusta follar porque me gusta mi cuerpo y me gusta el cuerpo de los demás. Me gusta follar porque me gusta la intimidad que dan unas sábanas, una lámpara a media luz.

Me gusta follar porque cuando se folla casi todo lo que se dice es bonito. Me gusta follar porque no hay ningún acto más puro que follar, por eso se le desprecia tanto. Follar da libertad, despierta la imaginación. Follar con alguien que te guste de verdad, follar con pasión, es como comer en un restaurante de algún chef prodigioso, es como beber un Chateau Rotschild del 64, es como fumar un Montecristo en una playa al anochecer. Follar es lo único que nos diferencia de un animal. Follar por placer es revolucionario, casi anarquista.

Extracto del Diario de Raquel